Nadie piensa en la saliva hasta que le falta. Y cuando falta, los problemas llegan rápido: caries, mal aliento, llagas, dificultad para tragar.
La saliva es el sistema de defensa natural de tu boca. Neutraliza los ácidos que dañan el esmalte, arrastra las bacterias, facilita la digestión y aporta minerales que reparan el diente de forma continua.
Producimos entre medio litro y un litro y medio de saliva al día. Cuando esa producción baja (por medicamentos, estrés, enfermedades o deshidratación), la boca se resiente.
Consejos para mantener una buena producción de saliva: bebe agua con frecuencia, mastica alimentos que requieran esfuerzo, evita el tabaco y el alcohol, y consulta con tu dentista si notas sequedad persistente. A veces, un simple cambio de medicación puede resolver el problema.


