Elegir dentista no es como elegir restaurante. No basta con que esté cerca o tenga buenas fotos en internet. Lo que importa es lo que no se ve: la formación del equipo, la tecnología que utilizan, la limpieza de las instalaciones y, sobre todo, cómo te tratan.
Antes de decidirte, hazte estas preguntas: ¿Me han explicado mi diagnóstico con claridad? ¿Me han dado un presupuesto detallado sin presionarme? ¿He sentido confianza desde el primer momento?
Un buen dentista no solo arregla dientes. Te escucha, te informa y te acompaña. Si en la primera visita sientes que te meten prisa o que te venden tratamientos innecesarios, probablemente no sea el sitio adecuado.
En Clínica Montañés llevamos más de 35 años en Chamberí. Aquí te conocemos por tu nombre, recordamos tu historial y no te proponemos nada que no te haríamos a nosotros mismos.


