La boca es la puerta de entrada de tu cuerpo. Lo que pasa ahí dentro afecta a mucho más de lo que imaginas.
Está demostrado que la enfermedad periodontal se relaciona con problemas cardiovasculares, diabetes mal controlada y complicaciones durante el embarazo. Las bacterias de una infección dental pueden entrar en el torrente sanguíneo y causar estragos a distancia.
Pero no hace falta llegar a ese extremo. Un simple empaste detectado a tiempo cuesta poco y se resuelve en una sesión. Ese mismo problema ignorado durante dos años puede acabar en endodoncia, corona o extracción.
La salud dental no es un lujo ni una cuestión estética. Es salud, a secas. Y como toda salud, se cuida mejor con prevención que con urgencias.

